viernes, 18 de noviembre de 2011

Capitulo 9.


ESTO NO ESTABA EN MIS PLANES.
Narra: Mischa Bauer.

“Puede que jamás vuelvas a sentir tus piernas, jamás vuelvas a mover tus brazos, pero jamás volverás a sonreír con aquella persona que ahora ya no está.”

Aquel abrazo fue lo mejor que me pudo haber pasado luego de haber visto tantos muertos caminando por la ciudad. La apreté con tales fuerzas que pidió que la soltase, en verdad me tenía demasiado preocupada, más aún sabiendo las locuras de las que es capaz de hacer.

         No puedo creer que estés bien – sonreí acariciando su nuca.
         ¿Creías que iba a morir así de fácil? – rió egocéntricamente.
         No, claro que no – sonreí.
         ¿Quiénes son ellos? – preguntó Murphy mirando con desprecio a los sobrevivientes que venían con mi hermana.
         Oh bien, ellos son… personas que encontré y quieren… vivir – levantó sus cejas.
         Son muchos… – susurró Connor.
         ¿Quién es él? – me susurró en el oído Nixie, sonriendo.
         Es Connor, el hermano del idiota de Murphy. Pero no lo mires, tú tienes a Murphy – fruncí el seño riendo.
         Oye, es bastante guapo – rió en voz baja.
         Nixie, ¿Qué haremos con los vehículos? – preguntó uno de los sujetos.
         No hagan nada, los necesitaremos – sonrió Connor, como un líder.

Murphy se acercó a mi hermana y la abrazó, cerró sus ojos y eso me hizo reír aunque de cierto modo me sentí un poco incómoda. Nixie sonrió como lo hace siempre para no hacer sentir mal a las personas, pero al parecer de verdad ese sujeto estaba preocupado por ella…

         Me alegro tanto que estés bien…
         Gracias… por preocuparte – sonrió ella mirándolo a los ojos.
         ¿Te hicieron daño…? ¿Algo…? – tomó su rostro entre sus manos.
         Emh… pues no, no te preocupes Murphy – sonrió Nixie, cohibida.
         Está bien, déjala en paz – alcé la voz un poco.
         Claro – sonrió nervioso.
         Que mala eres – me miró sonriendo de costado.
         ¿Qué haremos ahora? – preguntó un sujeto irónico hacia mi hermana.
         ¿Quién es ese? – encogí mis ojos observándolo.
         ¿Ese idiota? Se llama Stu y cree ser mejor que nosotras…
         ¿Cómo que idiota? Sigues con eso – frunció el seño.
         Ya, tranquilos… no debemos perder la calma – dijo otro sujeto.
         Hay muchas cosas que se deben aclarar – dijo Charlie anteponiéndose a los hechos.

Todos lo miraron extrañados, en verdad nadie sabía quien era quien, y mucho menos lo que pensábamos hacer ahora que estábamos todos reunidos. Es decir, está bien, nos salvamos, ¿pero ahora qué?

Puedo sentir el miedo en tu interior, no te dejes llevar por lo que los demás tengan para decir, tú eres mucho mejor que todos ellos, recuérdalo.

Quizá mi madre si tenía razón, pero el problema era ¿Cómo hacerme notar si ya teníamos un líder? No quería quedar como la chica que quiere robarse el poder, pero realmente mis ideas eran mucho mejores que las del sexy hermano de Murphy.

         ¿Qué haremos ahora? – preguntó Nixie alistando su arma.
         Creo que lo mejor sería buscar alimentos y llevarlos a los vehículos, después de todo no nos quedaremos aquí – frunció el seño Connor.
         Lo mejor sería pasar la noche aquí, solo por hoy y partir mañana a penas amanezca, creo que eso sería lo mejor, hay niños presentes y no sería bueno arriesgarlos de noche – miré al rubio.
         Si, tiene razón la chica, es mejor que nos quedemos aquí esta noche, después de todo… es un hotel – sonrió John.
         Y por cierto me llamo Mischa, y soy la hermana de Nixie – miré a la pequeña.
         Sí, llámenla por su nombre – rió Nixie.
         Es hora de prepararnos – dijo Connor alistando su arma.
         ¿Prepararnos para qué? – dijo Nixie extrañada.
         Saldremos a buscar comida, y veremos también si encontramos algunas armas en la armería que queda a dos cuadras de aquí… ¿Quién viene con nosotros? – dijo Murphy encogiendo sus ojos.
         Yo voy – dije decidida, debía demostrar que era dura de derrotar.
         Entonces Nixie se queda – sonrió Connor, muy sensual.
         ¿EH? ¡No! Yo quiero ir, necesito conseguir una buena pistola – frunció el seño.
         Entonces Charlie, tú te quedas con lo sobrevivientes… alguien debe quedarse y vigilarlos – levantó una ceja Murphy.
         ¿Por qué yo?
         Eres el único que habló al final, entonces te quedas mientras nosotros vamos rápido… ¿alguien más quiere ir? – miró al resto de las personas.
         Yo voy… – dijo Stu.
         ¿Tú? – rió Nixie.
         Anda, ven con nosotros… ¿sabes usar armas? – lo miré.
         Eso… creo – rió complicado.
         Entonces quédate, no me encargaré de cuidarte, solo vamos los que sabemos usar bien estas cosas… no vaya a ser que te caigas y te dispares a ti mismo – dijo Connor fríamente.

Hizo una mueca de disgusto, pero no reclamó, no le convenía al vernos con armas. Como sea, salimos del hotel en pleno silencio, dejando adentro al pequeño niño con el resto de adultos y jóvenes que Nixie había traído; alisté mi arma y me preocupé de mi hermana que venía atrás de mí, Murphy cubría la retaguardia y Connor lideraba el grupo, sí… yo iba tras él.

         No hagan el mínimo ruido, solo caminen y eviten tocar los autos, creo que tienen activadas las alarmas y eso no es para nada bueno – susurró mirándonos atrás.

Todos asentimos preocupados, miramos con cautela aquellos autos que sí, definitivamente tenían activadas sus alarmas, si los tocábamos estábamos fritos… el ruido atraería a cientos de aquellas cosas aterradoras. Curvas a la izquierda y un camino recto nos llevó hasta aquella armería: “REFLUX”. Que nombre extraño para ser un local en donde podías salir siendo todo un Rambo; bueno, seguimos nuestro camino, llegamos a la entrada principal y tuvimos la suerte de encontrar la puerta abierta, ingresamos sigilosos para no provocar escándalo, esos zombies estaban rondando muy cerca de nosotros.

         Tienes un lindo trasero – dijo Murphy cuando ingresamos a la tienda.
         ¿Gracias? – rió Nixie.
         No agradezcas muñeca – sonrió.
         Dejen de hablar y tomen lo que más puedan y pónganlo en las bolsas – dijo molesto Connor.

Nos lanzó una gran bolsa de esas que son militares y cada uno eligió las armas que queríamos, en verdad Connor tenía tres, Murphy dos y Nixie una al igual que yo, quizá ellos llevarían más armas al resto que aguardaba en el hotel. Tardamos quizá unos quince minutos cuando nos dimos cuenta que necesitábamos comida.

         Oigan… ¿Dónde conseguiremos comida? – los miré.
         Mierda… – susurró Murphy.
         Yo voy – dijo Nixie alistando una escopeta.
         Yo te acompaño – agregó Connor.
         ¡Oye! – gritó Murphy mirando a Connor.
         Es hora de que volvamos al hotel… deja que vayan – dije seria.
         Hazle caso a Mischa, nosotros no tardaremos – sonrió Connor.

Nos miramos molestos con Murphy, sabíamos perfectamente que había muchos pensamientos al respecto de esa frase, pero en verdad me interesaba que trajeran comida, nos hacía falta… Tomé la bolsa con mis armas y abrí la puerta, vi como se alejaron ambos con precaución, Murphy se trajo dos de las bolsas de Connor para que no tuvieran problemas.

         ¿Te gusta mi hermana? – pregunté para romper el silencio mientras caminábamos.
         ¿Te gusta mi hermano? – preguntó sin responder.
         Mejor cambiemos de tema – bufé riendo.
         ¿Qué haremos con la gente?
         ¿A que te refieres? – me extrañé.
         Son un estorbo… no podremos protegerlos a todos, ninguno sabe usar un arma, y la comida que alcancemos a recolectar no será suficiente para todos… Tenemos que tomar muchas decisiones…
         No lo sé… creo que debemos dejar que mueran solos – reí.
         Eres cruel – rió.
         Mi trabajo y la dura vida que eh llevado me condenan a ser así – sonreí de costado.
         ¿Tan dura ha sido? – se detuvo a mirarme.
         Tú no me conoces… Murphy – miré el horizonte.
         Me gustaría conocerte, claro… si dejas de insultarme – frunció el seño.
         Mi madre murió cuando yo era niña, mi padre… desapareció cuando era una adolescente, me dediqué a criar a Nixie desde que éramos pequeñas… no fuimos a la escuela, el padre de Charlie nos pagó profesores privados y… Heme aquí lo que soy ahora – sonreí irónica.
         ¿Cómo aprendiste a usar tan bien las armas…? ¿Cómo aprendieron tan buena técnica? – preguntó curioso.
         Por ocio… nuestro padre era asesino, lo heredamos. Cuando tuvimos la primera oportunidad nos volvimos caza recompensas ¿sabes? Y aprender a disparar no nos costó mucho, aunque sinceramente soy mejor yo que mi hermana, ella es mejor con armas de segundo grado…. Ya sabes Bates, hachas, espadas… esas cosas, aunque tiene una gran técnica en armas – sonreí.
         Woah, eso es una vida dura… bastante para ser sincero… veo que has hecho un gran trabajo cuidando de tu hermana, se nota que son como una sola – sonrió.
         Lo somos, no puedo vivir sabiendo que ella está en problemas, después que murió mamá… prometí que jamás la abandonaría, aunque tuviera que dar mi vida por ella…

“No hables mal de mí, no me juzgues con esos ojos entrecerrados… ni se te ocurra opinar sobre mi experiencia, porque en verdad tú no me conoces, no tienes idea de quien soy.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario